Lo público, lo privado, la política, el politiqueo y la improvisación
La concesión administrativa de gestión de servicios públicos es un método de gestión indirecta por medio del cual una Entidad Local otorga a un particular las facultades necesarias para la gestión y explotación del servicio de que se trate.
A la hora de prestar un servicio en régimen de concesión es necesario tener en cuenta el fin último que se persigue, la razón por la que se ha decidido hacer una inversión inicial y el coste del servicio -que en principio debe ser afrontado por los ciudadanos que hacen uso del mismo-.
Pero no hay que olvidar que el concesionario es una empresa cuyo objetivo principal es ganar dinero. Por ello asume el riesgo económico de la explotación, bajo el control de la Administración concedente, percibiendo de los usuarios una remuneración.
La adjudicación de la concesión se realiza por un determinado período de tiempo, a cuyo término revierte a la Administración el servicio objeto de la concesión, y para ser adjudicatario hay que cumplir una serie de requisitos que marca el llamado “pliego de condiciones”, en el que se incluyen las obligaciones de ambas partes.
Hasta aquí, la teoría.
En el año 2000 había una larga lista de espera en la guardería del Carmen, por lo que se tomó la decisión
política de prestar un servicio de guardería en régimen de concesión administrativa que fue adjudicada a una empresa
privada.A cambio del pago de un canon se cedieron las instalaciones del local de claretianos para un servicio de guardería.
El pliego de condiciones de la guardería Pequeayud decía, entre otras cosas, que la concesionaria debería presentar
un proyecto de reglamento de régimen interno de funcionamiento del centro que incluyera los criterios de acceso, necesario cuando hay exceso de demanda (reglamento que no se ha aplicado). El proyecto educativo, incluido un cuadro de precios, no existe. En la cláusula 6ª dice que el ayuntamiento decidirá las cuestiones relativas a admisión de alumnos y que los precios del servicio serían aprobados por el ayuntamiento a propuesta de los concesionarios.
Por otra parte, el ayuntamiento se comprometía a invertir los ingresos por el canon en la propia guardería, bien en instalaciones, bien en material para los niños.
¿Ha cumplido el ayuntamiento las condiciones del pliego?
Sí, puesto que todos los años ha reinvertido el dinero del canon en instalaciones y mejoras para los alumnos de PEQUEAYUD. No, en cuanto no ha sabido o querido controlar el acceso a la guardería, ni controlado los precios.
La concesión de la guardería Pequeayud termina en mayo de 2011, pero las claúslulas del pliego permiten su denuncia (es decir, la finalización del contrato) cuando cualquiera de las dos partes lo anuncie con tres meses de antelación.
Por eso, ante el proyecto de la nueva escuela infantil, por el que se crean 125 plazas -60 más que la actual concesión administrativa- ya no tenía sentido continuar con la concesión: el fin perseguido quedaba ampliamente cumplido con la nueva escuela infantil
pública.Y eso lo vieron claro todos los partidos políticos. Y por eso
todos estuvimos de acuerdo en denunciar la concesión administrativa antes de abrir la nueva escuela infantil (esta vez, sí) municipal. Otra decisión
política.
A partir de aquí comienzan el
politiqueo y la
improvisación.
De repente, en lugar de crearse nuevas plazas de educación infantil,
van a desaparecer 60.
De repente, la nueva escuela infantil
no va a estar lista en los plazos previstos.
De repente,
al PP le preocupa mucho el destino de PEQUEAYUD, cuando hasta ahora solo se había interesado porque no desapareciera la guardería del Carmen.
De repente,
hay listas de espera en la guardería PEQUEAYUD, cuando
en 2006 el Ayuntamiento tuvo que perdonar una deuda de más de 6000 euros a la concesionaria porque solo había cubierto 34 plazas y es obligación del ayuntamiento mantener el equilibrio financiero de la concesionaria.
De repente,
en dos días se crea una asociación de padres y madres de la guardería.
De repente,
sale a relucir el derecho a elección de guardería de los padres, como si se tratara del tramo de enseñanza obligatoria.
De repente,
a nadie le importan los niños de la lista de espera que sí existe en la guardería Nuestra Señora del Carmen y solo interesan los supuestamente vulnerados derechos de los niños que ya están en Pequeayud.
De repente, el equipo de gobierno
PSOE-PAR ya no es un equipo y se ponen la zancadilla mutuamente intentando desgastarse.
De repente, donde dije digo, digo Diego y la concejala socialista de Cultura y Educación nos sale en el pleno con que
comparte la filosofía del PP y del PAR…
Para gobernar hay que tener claros los objetivos y saber por qué y para qué se hacen las cosas. No es de recibo tomar una decisión y en menos de un mes cambiarla por no se sabe qué clase de presiones. No se puede ir improvisando en función de quién chilla más.
Cuando se lleva una propuesta debe estar razonada. Y si hay que cambiar de opinión, hay que hacerlo estudiando todas las posibilidades y consecuencias. No así. No
improvisando.
Chunta Aragonesista no ha sido ajena a estos problemas a lo largo de todos estos años, ha seguido de cerca las necesidades de los usuarios, ha presentado propuestas y enmiendas a presupuestos, como la creación de una guardería en la Charluca y seguirá aportando soluciones que mejoren el funcionamiento de nuestra sociedad, pero las prisas suelen beneficiar a unos pocos escogidos a costa de maltratar lo
público, que es lo que al final pagamos entre todos.
http://chacalatayud.wordpress.com/2010/ ... ovisacion/