Labordeta, distinguido con la cruz de Alfonso X El Ejecutivo valora su "compromiso continuo" con la educación y la cultura.
El Gobierno acordó ayer en su reunión del Consejo de Ministros conceder la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio a José Antonio Labordeta. La distinción, concedida para premiar los méritos contraídos en los campos de la educación, la ciencia, la cultura, la docencia y la investigación, recae sobre el polifacético aragonés, que a lo largo de su vida ha desarrollado múltiples tareas como catedrático, poeta, político, cantautor, escritor o presentador de programas televisiones.
Según reconoció el Ejecutivo, Labordeta, nacido en 1935 en Zaragoza, es uno de los principales referentes de la cultura aragonesa gracias a su "compromiso continuo" con la educación y la cultura. Licenciado en Filosofía y Letras, empezó a ejercer como profesor de Geografía, Historia y Arte en Teruel y hasta 1970 no se desplazó a Zaragoza, primero, como director de una sección de Instituto en el barrio de La Paz, y luego, en los Institutos Pignatelli y el del Alto de Carabinas. Fue a partir de entonces cuando la carrera docente de José Antonio Labordeta iría de la mano de la cultura, la periodística y la política.
Miembro del Comité de Honor de Rolde Estudios Aragoneses, ha recibido el Premio Lanuza de las Cortes de Aragón, la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza, la de Santa Isabel de la Diputación Provincial de Zaragoza, y numerosos galardones en ciudades y pueblos, como el Batallador de Calamocha.
Recientemente, el Gobierno de España le concedió el Premio de las Artes y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, pero la mención que más hondo ha calado en la vida de este intelectual fue la que le concedió la Universidad de Zaragoza al otorgarle su premio Doctor Honoris Causa.
El Gobierno concede a Labordeta la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio Destaca que es "uno de los principales referentes de la cultura aragonesa por su compromiso con la educación y la cultura".
El Consejo de Ministros decidió ayer conceder la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio a José Antonio Labordeta, al considerarlo "uno de los principales referentes de la cultura aragonesa por su compromiso con la educación y la cultura". Se trata de la máxima distinción que concede el Ministerio de Educación.
Labordeta (Zaragoza, 1935), se licenció en Filosofía y Letras en 1960 y ejerció la docencia durante más de 20 años, aunque su popularidad se debe a su faceta de cantautor, que compaginó con la enseñanza hasta 1986, cuando optó por la dedicación completa a la música -ha grabado más de una docena de discos- y otras actividades.
Escritor y poeta, escribió su primer poemario 'Sucede el pensamiento' en 1959, y a éste han seguido una veintena de libros, como 'Cantar y callar' (1971), 'Con la voz a cuestas' (1982), 'Diario de un náufrago' (1988), 'Los amigos contados' (1994), 'Un país en la mochila' (1995), o 'Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados'.
Y es que la política ha sido otra de las dedicaciones de Labordeta, elegido diputado de las Cortes de Aragón por CHA en las autonómicas de junio de 1999, cargo que abandonó al lograr un escaño en el Congreso de los Diputados en las elecciones de marzo de 2000, convirtiéndose en el primer representante de Chunta en el Congreso.
Desde ese puesto, se convirtió en un firme detractor del trasvase del Ebro que contenía el Plan Hidrológico Nacional impulsado por el Gobierno popular de José María Aznar. En las generales de 2004 fue reelegido diputado, y al finalizar esta octava legislatura en 2008 se retiró de la política.
La radio y la televisión son otras de las pasiones de este creador polifacético, que dirigió tertulias radiofónicas y, entre 1991 y 1998, dirigió y escribió la premiada serie documental 'Un país en la mochila', estrenada en Televisión Española en 1995. En la actualidad colabora en el programa de Radio Nacional de España "No es un día cualquiera".
"Una vida comprometida"
Entre los numerosos premios y reconocimientos que ha recibido destacan la Medalla de Oro Ciudad de Zaragoza, el Premio Nacional de las Artes y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, además del doctorado Honoris Causa por la Universidad de Zaragoza por "el carácter universal de un hombre cuya vida ha estado comprometida con la educación, la cultura y el pueblo".
Hace tan solo unas semanas le fue entregada la Medalla de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), como reconocimiento a una trayectoria artística de casi 50 años por parte de sus compañeros de profesión.
Al acto de entrega, que tuvo lugar en su domicilio zaragozano, acudieron el presidente de la SGAE, el también aragonés José Luis Borau; los consejeros Jaume Sisa, Caco Senante y Marina Rossell; la cantante Carmen París; y el director de la SGAE en Aragón, Ignacio Casado.
El Gobierno concede la Gran Cruz de Alfonso X a José Antonio Labordeta
El Gobierno ha acordado hoy en su reunión del Consejo de Ministros conceder la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio a José Antonio Labordeta, que a lo largo de su vida ha desarrollado múltiples tareas como catedrático, poeta, político, cantautor, escritor o presentador de programas televisiones.
Según ha reconocido el Ejecutivo, Labordeta, nacido en 1935 en Zaragoza, es uno de los principales referentes de la cultura aragonesa gracias a su compromiso continuo con la educación y la cultura.
Licenciado en Filosofía y Letras, empezó a ejercer como profesor de Geografía, Historia y Arte en Teruel y hasta 1970 no se desplazó a Zaragoza, primero, como director de una sección de Instituto en el barrio de La Paz, y luego, en los Institutos Pignatelli y el del Alto de Carabinas.
Fue a partir de entonces cuando la carrera docente de José Antonio Labordeta iría de la mano de la cultura, la periodística y la política hasta hoy.
Miembro del Comité de Honor de Rolde Estudios Aragoneses, ha recibido el Premio Lanuza de las Cortes de Aragón, la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza, la de Santa Isabel de la Diputación Provincial de Zaragoza, y numerosos galardones en ciudades y pueblos, como el Batallador de Calamocha.
Recientemente, el Gobierno de España le concedió dos importantes distinciones como el Premio de las Artes y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo; pero la mención que más hondo ha calado en la vida de este intelectual fue la que hace apenas unos meses le concedió la Universidad de Zaragoza al otorgarle su premio Doctor Honoris Causa; galardón concedido desde la comisión de doctorado de la Universidad de Zaragoza por "el carácter universal de un hombre cuya vida ha estado comprometida con la educación, la cultura y el pueblo".
Más de 1.500 voces se suman al homenaje a Labordeta El monasterio de Veruela se llenó para escuchar las poesías y la música del ´abuelo´, interpretadas por artistas.
Veruela cambió su nombre ayer por el de libertad. Esta palabra fue la más repetida en el monasterio, sede del el IX Festival Internacional de Poesía de Moncayo, organizado por la editorial Olifante y la Diputación Provincial de Zaragoza. Libertad sonó en poemas y canciones, incluso se pudo leer en los muros del recinto monacal. No había mejor homenaje a José Antonio Labordeta. Y no quiso faltar nadie. La iglesia se quedó pequeña para las más de 1.500 personas que quisieron escuchar, una vez más, las palabras del cantautor, el gran ausente, aunque no por deseo propio.
Para Juan Aguirre y Eva Amaral, dos de los participantes, "José Antonio Labordeta es, además de un símbolo, una persona muy generosa, es parte de la conciencia aragonesa, un hombre que ha contribuido a que hablemos de la autoestima de Aragón, que ha hablado como nadie de realidades como la inmigración o la despoblación que sufrió el pueblo aragonés". Eva destacaba ayer "la belleza de sus canciones, la fuerza de sus poesías, que contrastan con su forma de ser sencilla". Ellos fueron los encargados de interpretar Banderas rotas, "una canción difícil porque canta de una manera muy personal". El dúo cerró el concierto, junto a Paco Ibáñez.
Para Ángel Guinda, el homenajeado "es una personalidad ejemplar, irrepetible, y un camino a seguir en nuestro afán por mejorar el mundo... José Antonio ha sido un agitador cultural, en su propia creación poética, sus canciones, sus artículos, sus colaboraciones radiofónicas... Muchas chispas que han creado la llama de la gran cultura aragonesa". Para Manuel M. Forega, "es el icono contemporáneo y coetáneo aragonés más importante, es un referente desde tipo social y literaria que ayudó al conocimiento de una tierra ignorada como Aragón".
Todos los participantes tenían un recuerdo de Labordeta, el abuelo; y apuntaban su poema favorito o su canción más recordada. La editora de Olifante, Trinidad Ruiz Marcellán, explicaba que "éste era un acto mínimo para alguien que ha dado tanto a la cultura aragonesa, un hombre que ha sido ejemplo de compromiso y coherencia, y ha trabajado por la libertad, el conocimiento y la felicidad". Gabriel Sopeña coordinó la participación musical del festival y Antón Castro, la literaria. A esta lista se sumaron nombres como Emilio Gastón, Antón Castro, Ángel Guinda, Miguel Mena o Alfredo Saldaña; músicos como Pablo Guerrero, Javier Ruibal, Daniel Zueras, Franco Deterioro, María José Hernández, Marina Rossell o Luis Pastor, entre otros.
Labordeta fue también arte. En lal performance de Ricardo Calero, que construyó un espacio oscuro en el que la única luz la marcaban la frase "habrá un día en que todos..." que dejaba entrar un reflejo en un espacio en el que había una silla, "presencia y ausencia de Labordeta" y una imagen con la mirada reciente del cantautor, tomada esta misma semana. Elena Santaolalla homenajeaba la profesión docente de Labordeta con una acción-crucigrama con preguntas sobre su vida y obra. Y Javier Lapuente elaboraba un collage sobre Mar de amor en el que los visitantes podían escribir mensajes en una especie de muro de recuerdo, que serán entregados al poeta aragonés.
El tributo sobrevivirá la jornada ya que las palabras de José Antonio Labordeta se recogen en dos nuevas publicaciones de Olifante: una antología con comentarios del propio autor; y José Antonio Labordeta, hundiendo en las palabras las huellas de los labios, poesía y canción, de Mario Ruiz Arganda, en Papeles de Trasmoz. José Luis Melero, por su parte, aseguraba que "Olifante no podía hacer mejor favor a la poesía a la libertad, a Aragón y a sus gentes que publicar este libro, porque las canciones de Labordeta son ya y para siempre patrimonio de todos".
Labordeta recibe el lunes la medalla de Alfonso X El acto tendrá lugar el lunes en el domicilio del cantautor.
El político y músico aragonés José Antonio Labordeta recibirá este lunes, 6 de septiembre, la Medalla de la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, otorgada por el Gobierno de España. Según ha informado el Ejecutivo de Aragón en un comunicado, la medalla se la entregarán, en un acto privado en su domicilio, los ministros de Defensa, Carme Chacón, y el ministro de Educación, Angel Gabilondo.
El acto contará con la presencia de la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, y del presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias.
La concesión de la medalla al cantautor y escritor aragonés fue acordada en Consejo de Ministros, en atención a sus méritos en campos tan variados como la educación y la docencia (fue profesor de instituto), la ciencia, la cultura y la investigación.
Labordeta, que en los años 90 adquirió gran popularidad por su papel en la serie televisiva Un país en la mochila, nació en Zaragoza en el año 1935 y se ha convertido en una figura clave en el devenir de la comunidad aragonesa. En su faceta como cantautor, desde antes de la muerte de Franco, llevó a todas partes el nombre de Aragón y sus aspiraciones de autogobierno.
Hizo asimismo gala de su acendrado aragonesismo en su etapa como diputado en las Cortes por Chunta Aragonesista. Siempre ha estado además presente en las luchas de los aragoneses, desde la apuesta por la reapertura del Canfranc hasta la oposición al trasvase del Ebro.
Todas estas vertientes de su polifacética personalidad le han granjeado la simpatía y el profundo aprecio de sus paisanos y su reconocimiento como representante y embajador de Aragón en toda España.
Conoce a fondo la región donde nació, que ha recorrido de un extremo a otro. Fue primero profesor de Geografía e Historia en Teruel, luego en Zaragoza, y está muy vinculado a Villanúa.
Ninguna faceta cultural ha escapado a su interés. Se ha dedicado a la poesía, como su hermano Miguel, fallecido en 1969. Ha escrito además profusamente en los periódicos, donde ha defendido siempre su personalísimo punto de vista, cargado de mesurada socarronería. Su carrera como cantautor, en fin, lo ha acercado a sucesivas generaciones de aragoneses.
El Gobierno reconoce la pasión y la sabiduría de Labordeta El exdiputado recibió la distinción en casa por su delicado estado de salud.
"Si a veces las distinciones dan prestigio al hombre, hay veces que el hombre da prestigio a las distinciones. Hoy hemos vivido uno de esos momentos" Con estas palabras resumía ayer la ministra de Defensa, Carme Chacón, la entrega a José Antonio Labordeta de la Medalla de la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. No hubo grandes actos. La salud del aragonés no lo permite. Chacón, acompañada del ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y del presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, entre otros, se desplazó hasta la vivienda del cantautor para hacerle entrega de esta distinción.
Tanto Chacón como Gabilondo tuvieron palabras de reconocimiento hacia el exdiputado poco después de abandonar su domicilio zaragozano, en la tarde de ayer. "Si alguien le puso voz a la bondad, la justicia o la libertad, ese ha sido él, primero cantando, después con la mochila a cuestas y luego en el Parlamento", manifestó Chacón. Su homólogo en Educación, por su parte, quiso centrarse precisamente en su propia área y destacó el amor de Labordeta por la educación, "que no es solo la transmisión de conocimientos". El ministro insistió en que la sabiduría "es una forma de entender la vida, la relación con los demás, el afecto y la pasión por las convicciones", en relación a la actitud del aragonés, por lo que esta medalla reconoce "una manera de hacer".
Por otra parte, ambos quisieron destacar su papel como parlamentario, "su frescura, su singularidad y su libertad". "Echamos de menos sus intervenciones en el Parlamento", aseguró Gabilondo, antes de que Chacón recordara sus "momentos memorables de poesía" o su "voz más popular", en la tribuna.
AFECTO A RAUDALES Por todo ello trajeron a Zaragoza y a la casa de Labordeta el "afecto" del Gobierno central, de su presidente y de todos los ministros. Un sentimiento, en palabras de Gabilondo, que es de todos los ciudadanos, de aquí y de España.
Marcelino Iglesias, que optó por dejar el protagonismo a los ministros, calificó el acto de "entrañable". En la cita estuvieron presentes también la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, y la consejera de Educación del Ejecutivo aragonés, María Victoria Broto, además del delegado del Gobierno, Javier Fernández. Los ministros habían acudido por la mañana a la inauguración del curso académico 2010-2011 de la Academia General Militar de Zaragoza.
José Antonio Labordeta, nacido en 1935, ha recibido en los últimos meses numerosos reconocimientos a su labor en distintas facetas. El aragonés ha recibido el Premio Lanuza de las Cortes de Aragón, el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Zaragoza, la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza y la de Santa Isabel de la Diputación Provincial de Zaragoza, además de numerosos galardones en ciudades y pueblos y homenajes por parte de miembros de la música y las letras.